El efecto de la escleroterapia puede variar según varios factores, como el tamaño y la cantidad de venas tratadas, la técnica utilizada, la respuesta individual del paciente y el estado de salud general de la persona.
En general, se puede esperar que el efecto de la escleroterapia sea duradero, especialmente si se siguen las recomendaciones postoperatorias y se adoptan hábitos de vida saludables.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la escleroterapia no previene la formación de nuevas venas varicosas o arañas vasculares en el futuro.
Por lo tanto, en algunos casos, puede ser necesario realizar sesiones de mantenimiento para tratar venas nuevas que puedan aparecer con el tiempo.

